LESIONES DE TOBILLO

Las lesiones de tobillo no responden a una sola causa y se presentan en el deportista adicionado como en el deportista de alto rendimiento.
A la hora de lesiones deportivas, asoman rápidamente nuestros recuerdos sobre aquel esguince de tobillo cuando realizamos un trabajo físico para el que no estábamos adecuados ni adaptados. Estas lesiones tan molestas e incapacitantes son un fiel reflejo de múltiples causas que se conjugan en el deportista aficionado, pero también suelen constituir un accidente deportivo en quienes son deportistas de alto rendimiento. El por qué de su frecuencia y la necesidad de su prevención radica en que, sea la disciplina que fuere la que se practica, los tobillos reciben una gran sobrecarga mecánica con microtraumatismos reiterados, para los que se requiere un cierto grado de preparación, salvo en aquellas disciplinas independientes del peso, como la natación o el ciclismo.

Las articulaciones de los tobillos suelen ser las que soportan exigencias mayores, por lo que en una vida activa regular, estas zonas pueden ir debilitándose. Por ejemplo, en la práctica del running, Basta imaginar cómo durante el jogging en cada paso todo el peso del cuerpo recae en un solo miembro, de allí que se haga necesario reforzar estas áreas.

El esguince de tobillo se produce cuando el pie se dirige hacia adentro y el tobillo hacia fuera, enlongándose el ligamento. Esta enlongación del ligamento puede producir tres tipos de alteraciones:, que puede llegar a sufrir tres tipos de alteraciones: estirarse sin cortarse, cortarse parcialmente o cortarse totalmente, en algunos casos puede producirse el desprendimiento de incluso con arrancamiento de una pequeña porción ósea (esguince grave)

¿Qué hacer?
Frente a un esguince de tobillo hay que actuar en forma agresiva, si le damos reposo sin prescripción médica solo lograremos producir una contrariamente a lo que habitualmente se hace, que es dejarlo librado al azar con un reposo parcial, todo lo cual lleva a la cronicidad de la lesión. El primer tratamiento que debe recibir el tobillo lesionado es la Previa aplicación de crioterapia (frío) y la toma indicación de analgésicos y antiinflamatorios, según la indicación médica. Paralelamente a esto, la tendencia en la actualiadad es inmovilizar la articulación con yeso, neoprene o material termomoldeable, si la lesión es, por lo menos, moderado. Una vez terminado el período de inmovilización, se ingresa en la etapa de fisioterapia y rehabilitación, cuyo objetivo es fortalecer la zona dañada e ir ensayando algunos ejercicios que involucren la articulación a fin de probar su tolerancia al esfuerzo. Si ésta es buena, se autoriza a incorporarse a la actividad, de lo contrario se continuarán con los ejercicios de rehabilitación. alarga el trabajo. El grave peligro del tratameitno de un esguince es la inmovilización parcial inefectiva y el reingreso en la actividad competitiva antes de lo previsto. Muchos deportistas se autolimitan el período de recuperación. Esos son los casos en que la lesión no queda completamente curada y, estando la zona débil, es propensa a un daño reiterado. El trabajo de rehabilitación, por otra parte, sirve para tomar confianza en el deportista. que, sin él, reinicia su actividad con cierto grado de temor, lo que en ocasiones puede resultar contraproducente.

¿ Cómo evitar estas lesiones?
Como siempre, la acción tarea más efectiva inteligente es la prevención preventiva. Entre los factores más importantes a tener en cuenta se destacan los trabajos en el gimnasio, en el que se deben ejercitar las articulaciones de los tobillos, como formando parte de la rutina de un plan general de ejercicios. Por otro lado, no hay que olvidar la trascendencia que tiene el calentamiento previo a la actividad, ya sea ésta entrenamiento o competencia, dado que pasarlo por alto es una de las principales causas de lesiones deportivas.

No debemos olvidarnos del calzado deportivo Otro ítem lo constituye el calzado deportivo, ya que el mismo se adapta cada vez más a las necesidades de la gente y, particularmente, a la disciplina que desarrollemos en cuestión. Los terrenos en donde se ejercita también cumplen un papel, por lo que estudiar el mismo puede ayudar a establecer lineamientos generales, tales como desde cambiar de calzado hasta suspender la actividad en aquellos casos en donde la lesión aún se encuentre inestable.

Si se trata de una situación crónica, a veces se hace necesario una inmovilización parcial durante el juego y el fortalecimiento de las zonas predispuestas en el gimnasio o en un centro de rehabilitación.

Finalmente, es importante tomar conciencia sobre la necesidad de parar frente a un movimiento inadecuado (pisar mal) que produzca produjo dolor durante la competencia el juego. Esta es la forma más efectiva de disminuir el grado de la lesión, ya que durante la actividad el dolor desaparece por estar el cuerpo caliente y así agravarse con la continuidad del juego.