COMO ELEGIR LAS ZAPATILLAS
Correr es un deporte fuera de lo corriente. Existen infinidad de accesorios que nos ofrece el mercado. Sin embargo, pocas cosas son tan esenciales e importantes como unas buenas zapatillas.
Independiente del nivel atlético que uno pueda tener, este es un aspecto que no debe pasar desapercibido ya que nos puede ayudar a evitar lesiones.
¿Cómo encontrar la zapatilla ideal?
Primero deberías hacerte un test para determinar tu tipo de pie: alto, normal, plano o con puente bajo. Tu tipo de pie puede ayudar a identificar tu nivel de pronación (giro hacia el interior del pie al pisar) y, consecuentemente, decirte si necesitas una zapatilla que controle la sobrepronación.
¿ Qué tipo de pie tengo?
Para determinar qué tipo de tienes, te proponemos un test muy sencillo que te permitirá conocer tu tipo de pie y de esta forma habrás dado el primer paso para encontrar la zapatilla que mejor se adapte a tus necesidades.
Este test no es determinante, ya que para encontrar el calzado ideal entran en juego otras variables como tu peso, aspectos biomecánicos y los kilómetros que les hagas en el mes entre otras cosas
Observando tus pies podrás descubrir, en gran medida, lo que necesitas de una zapatilla. Hay tres tipos básicos de pie, cada uno basado en la altura del arco. La forma más rápida y sencilla de determinar tu tipo de pie es realizando el siguiente test:
1) Pon un poco de agua en un recipiente bajo
2) Moja la planta del pie
3) Pisa sobre un trozo de papel blanco grueso
4) Levanta el pie, observa la marca que ha dejado y busca la correspondencia con uno de los tipos de pisada (normal, plano o alto).

La idea del test es lograr el efecto que se logra cuando pisamos la arena mojada donde queda grabada, aunque sea por unos segundos, nuestra pisada.
Como resultado del test podremos ver que nuestro arco puede estar comprendido dentro de tres categorías:
ARCO NORMAL (MEDIO)
Si ves alrededor de la mitad de tu arco, tienes el tipo de pie más común y eres probablemente un pronador normal. En contra de la creencia popular, la pronación es una cosa buena. Cuando el arco cae con fuerza y el tobillo gira hacia adentro, esta "pronación" absorbe el golpe. Siendo un pronador normal, puedes utilizar casi cualquier zapatilla, pero puedes adaptarte mejor a una zapatilla con estabilidad que proporcione un apoyo del arco moderado (o estabilidad media). Los corredores de peso ligero con arco normal pueden preferir zapatillas con amortiguación neutra sin ningún apoyo añadido, o incluso una zapatilla de competición que ofrezca algo de apoyo pero menos peso, para lograr una sensación de mayor rapidez
ARCO PLANO (BAJO)
Si ves casi tu huella completa, tienes un pie plano, lo que significa que probablemente eres un sobrepronador. Es decir, un microsegundo después del aterrizaje, tu arco cae hacia adentro demasiado, con lo que se produce un excesivo movimiento del pie y se incrementa el riesgo de lesiones. Necesitas bien zapatillas con estabilidad, que utilizan mecanismos tales como medias suelas de doble densidad y "postes" de apoyo para reducir la pronación y son mejores para sobrepronadores medios a moderados, o bien zapatillas con control de movimiento, que tienen dispositivos de apoyo más firmes y son más adecuadas para sobrepronadores severos, así como para corredores altos, pesados (por encima de 75 kg), o patizambos
ARCO ALTO
Si ves sólo tu talón y la parte delantera de la planta unidas por una línea delgada en la parte exterior del pie, tienes el arco alto, el tipo menos común de pie. Esto significa que es probable que seas supinador, lo que puede implicar que demasiado impacto puede repercutir en tus piernas, ya que el arco no cae lo suficiente para absorberlo. A los supinadores les van mejor las zapatillas con amortiguación neutra porque necesitan una media suela más blanda que favorezca la pronación. Es vital que las zapatillas de un supinador no tengan mecanismos de estabilidad adicional para reducir o controlar la pronación, tal como lo haría una zapatilla con estabilidad o control de movimiento
Consejos para iniciados
Hay que ser conscientes de una cosa: solo unas buenas zapatillas nos proporcionarán la suficiente amortiguación en el impacto como para correr de forma cómoda y segura.
Al principio el volumen de kilómetros tal vez no sea muy grande, aun así debemos prestar atención a nuestro calzado deportivo.
¿Qué y cual calzado me conviene? Tenemos que dejar de lado el gusto del color o si es fashion o no, tenemos que pensar para qué la voy a usar, si va a ser para cemento, tierra, montaña, pistas, etc.
Pero, ¿cuánto me van a durar estas zapatillas nuevas que voy a comprarme?. Todo depende de tu nivel e intensidad en tus entrenamientos. Por establecer un punto de referencia, en periodos de entrenamiento, donde el volumen de kilometraje ronda los 100-120 kilómetros semanales, una buena zapatilla empieza a perder estabilidad y consistencia sobre unos 900 km. Pero cada uno debe aprender a "sentir" la zapatilla, esto dará la clave de cuando necesitas un cambio.
El desgaste de la zapatilla no solo depende de los kilómetros recorridos sino también de nuestro peso y nuestra forma de pisar, entre otras cosas.
Criterios de selección de compra
¿y ahora?¿cómo decido la compra?. Veamos algunas pautas a seguir:
1- Debe quedar suficiente espacio en la puntera. Entre la punta de la zapatilla y el dedo del pie debería entrar nuestro pulgar.
2- El pie no debe estar apretado ni deslizarse por la zapatilla.
3- El talón debe ajustar en la parte trasera y no debería deslizarse.
4- Hace una carrera de prueba.
Algunos consejos
- Nunca estrenar zapatillas nuevas en una carrera
- Utilizar las zapatillas para correr, única y exclusivamente, para eso fueron diseñadas, no para el fútbol, voley, etc.
- Atar las zapatillas adecuadamente, hay modas que consisten en utilizar el calzado deportivo sin atar y que son muy peligrosas ya que el pie se mueve en exceso dentro de la zapatilla y no es sujetado convenientemente. Tampoco de deben atar con demasiada tensión para evitar cortar la circulación en el pie.
- En la medida de los posible, tener dos pares de zapatillas que sean similares para poder alternar.
- La parte interior, después de algunos días, adquiere mal olor. Para solucionarlo se puede aplicar un desodorante o cepillar el interior con bicarbonato de sodio
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